Todavía mucha gente asocia Ibiza solamente a las discotecas, el glamour –falso glamour-, la noche y, en definitiva, la fiesta. Pero más de uno se sorprendería de lo que puede dar de sí esta isla, porque si quieres disfrutar de unos días tranquilos, del silencio, arrullarte con el ruido del mar o de los árboles, escuchar el silencio, oler el viento, este es su sitio.

Texto: Txusa Karra
Fotografías: Manuel Moraga

 

Ya Plinio el Viejo bautizó con el nombre de Pitiussas a Ibiza y Formentera por la gran cantidad de pinos que tenían: en griego pitus significa pino. Afortunadamente Ibiza conserva una gran masa arbórea que junto a sus pequeñas pero bien pobladas montañas hacen que sus paisajes irradien una gran belleza. Además, desde cualquier bosque o monte podemos comprobar que el mar estaba escondido y aparece de pronto creando un juego paisajístico paradisíaco.

Iglesia de Sant Agustí des Vedrá

 Si nos alejamos de Ibiza ciudad, Sant Antoni o Santa Eulalia nos plantamos inmediatamente en la Ibiza rural con núcleos de población a cual más pintoresco: Santa Gertrudis, Sant Joan de Labritja, Sant Miquel, San Carles de Peralta, Sant Agustí des Vedrá, Sant Vicent de sa Cala… En Ibiza, a excepción de las ciudades principales, ninguna población rural se asoma a la costa, posiblemente debido a las invasiones berberiscas y corsarias que azotaban la Isla hasta el siglo XIX, secuestrando hombres y mujeres jóvenes que luego vendían como esclavos en el norte de África.

Minimalismo ibicenco

Todos estos núcleos están coronados por sus sencillas iglesias pero de gran belleza estética. Podría decirse que el minimalismo se inventó aquí. Si nos fijamos, algunas de estas construcciones son fortalezas, ya que los campesinos las utilizaban para refugiarse de los invasores. La isla está surcada de caminos que comunican estos núcleos rurales entre sí y con la costa, por  lo que la práctica del senderismo y la mountain bike son dos deportes aptos para practicar en la Isla y conocer los lugares más recónditos y bellos que uno pueda imaginar.

Cualquier cala es propicia para practicar el buceo, pues sus aguas trasparentes y azules nos permiten disfrutar de unos magníficos fondos a poca profundidad. Para llegar a muchos de estos rincones tenemos que descender por pendientes algo pronunciadas debido a la orografía. Estas bajadas están flanqueadas por acantilados impresionantes, sobre todo en el norte y el oeste. También se puede acceder a estas calas en barco o en kayak.

La costa sur y este son lugares muy propicios para la práctica de deportes náuticos pudiendo ir de una cala a otra, sobre todo los días de mar en calma, pudiendo disfrutar de una perspectiva de la isla totalmente diferente. Y si eres amante de la espeleología la isla cuenta con numerosas cuevas que pueden explorarse.

Cala d'Albarca

Agroturismo en el interior

El interior de Ibiza nos ofrece un número considerable de establecimientos de agroturismo, los hay desde los más modestos hasta lo más lujosos, pero todos suelen estar bien cuidados y decorados. Además, se asientan en antiguas casas payesas rehabilitadas y en todos puedes disfrutar de una paz increíble: lugares para exigentes del silencio, pues por las noches el silencio se escucha.

En esta Ibiza de interior conviven con armonía payeses y foráneos, y dentro de estos, son de abrumadora mayoría los extranjeros: franceses, alemanes, suizos, ingleses… Muchos están de paso, pero otros tantos tienen algún vínculo más fuerte: viven aquí o tienen casas en las que pasan largas temporadas. Gentes amantes de la tranquilidad y del espíritu de la isla que estamos describiendo en este artículo. Paisanaje cosmopolita en un paisaje rural del Mediterráneo.
Gastro-Ibiza

Tanto el interior de la isla como muchas de sus calas tienen una oferta amplia de bares y restaurantes donde poder degustar comida típica o comida internacional, y los hay para todos los gustos. Queremos destacar también que en otoño e invierno podemos disfrutar de la temporada micológica, porque esa gran masa arbórea es propicia para diferentes especies.

Finalmente, el enoturismo es otra posibilidad que ofrece la isla, y cada día está siendo más solicitado. La calidad de los vinos no merece menos: Sa Cova, Totem, Can Rich o Cesar son bodegas que podemos visitar. Especial mención queremos hacer de dos de ellas. Por un lado, Sa Cova (en San Mateo), donde acaban de inaugurar un espacio gastronómico de alto nivel donde se pueden maridar sus vinos con platos elaborados con ese fin siempre con cocina de mercado y gran vocación ibicenca. Por otro, la bodega Totem, en San Rafael, donde están elaborando unos vinos realmente extraordinarios, tanto rosados (Ibizkus) como tintos (Totem).

Esta es una Ibiza de los payeses, de los hippys que vinieron hace muchos años y se quedaron, de europeos que lo eligieron como el lugar donde vivir, de las gentes que buscan dar vida a sus años.

 

Más información y sugerencias:

www.ibiza.travel/es

www.totemwines.com

sacovaibiza.com

 

Arquitectura tradicional en Santa Eulalia