Igual que el músico autodidacta que toca de oído, nuestros antepasados pintaban con la imaginación sin ningún modelo delante y en la penumbra de la cueva. A penas necesitaban el tuétano de los huesos para alumbrarse, el poder creativo de su mente y la abstracción para plasmar el milagro de dejar en las paredes de las cuevas su vida cotidiana, sus vivencias, sus temores y, en fin, su vida expuesta a la naturaleza salvaje y a la aventura de aquellos tiempos de constante exploración y de lucha por la supervivencia en un mundo hostil. Este Homo Sapiens nos ha dejado de herencia el mayor legado cultural de la historia de la Humanidad: su arte, que ha llegado hasta nuestros días casi intacto como si no hubiese transcurrido el tiempo. Con esta herencia única y bien conservada, y sus magnificas ofertas de mar y montaña, Cantabria se hace realmente infinita y su capital, Santander en símbolo  de toda una región.

Kiko Martinez

La UNESCO declaró  hace unos pocos años Patrimonio de la Humanidad a nueve cuevas de Cantabria. Con este  reconocimiento (más Altamira) Cantabria seguramente será uno de los lugares del mundo que mayor riqueza de arte rupestre posee por metro cuadrado. Las cuevas que han tenido la suerte de conseguir este galardón son las siguientes: Chufín, Hornos de la Peña, Las Monedas, El Castillo, Las Chimeneas, la Pasiega, El Pendon, Covalanas y la Gama.

Desde hace 150.000 años el hombre habita estas tierras, un lugar muy especial debido primordialmente a la piedra caliza que propicio esta abundancia de cuevas y facilitó el asentamiento de importantes grupos humanos que dieron origen a que en la actualidad Cantabria posea este bien cultura de incalculable valor. Así, Cantabria cuenta con alrededor de 50 museos-cueva de pintura rupestre. La más importante por sus dibujos es sin lugar a dudas la Cueva de Altamira, aunque es muy difícil para el visitante acceder a ella. No obstante, se puede visitar la Neocueva una reproducción exacta al lado de Altamira.

Pero no solo de Altamira vive Cantabria: hay muchas otras cuevas de gran interés y de semejante valor pictórico que se pueden visitar. Os propongo un par de ellas como ejemplo significativo del arte rupestre en Cantabria.

Cueva Monte Castillo

Se encuentra en el Valle del Pas concretamente en la localidad de Puente Viesgo en la cima del pueblo se halla la montaña Mágica que alberga este tesoro de la Prehistoria. Las Cuevas de Monte Castillo forman parte de un complejo mayor de cuevas concretamente cinco de gran valor arqueológico que son: El Castillo, Las Monedas, La Pasiega, Las Chimeneas y la Flecha, aunque solamente se pueden visitar las dos primeras.

La cueva Monte Castillo, que es la que visité, concentra una larga secuencia que data desde el Paleolítico inferior hasta la Edad de Bronce. En total cerca de 120.000 años. En la actualidad sirve además de Centro de Interpretación. La cueva tiene más de 150 figuras catalogadas y otras muchas sin estudiar. Las más importantes son los grabados de las ciervas con terminaciones rayadas a modo de sombreado. Y adentrándose en la cueva se pueden observar varios paneles decorados, con caballos, bisontes y cérvidos, en muchas ocasiones se aprecia como utilizaban el relieve de la roca para dar continuidad a sus dibujos.

Otros grabados importantes son las manos en negativo con la técnica del aerógrafo con pigmento rojo -óxido de hierro- con la técnica del soplado a través de un hueso fino y hueco de ave: en total hay unas 50 manos a lo largo de la cueva. Cabe destacar por último un conjunto de signos complejos formado por líneas y puntos.

Cueva del Pendo

En pleno valle de Camargo, concretamente en Escobedo de Camargo en el Barrio del Churi muy cerca de Santander, se encuentra esta imponente cueva que en algunas zonas llega a tener cuarenta metros de anchura. Esta cueva en sus comienzos debió ser aún más impresionante con una gran visera que sobresalía en la entrada que con el paso del tiempo y los sucesivos cambios geológicos -además de ser un desagüe natural al río Pas- sufrió numerosas inundaciones y desplomes en el Holoceno lo que provocó que la mayor parte del yacimiento arqueológico quedase sepultado. No obstante, no ha sido impedimento para el descubrimiento de numerosísimos hallazgos arqueológicos entre los que destaca una de las mayores y mejores representaciones de artemueble: huesos tallados con motivos y figuras de animales, seguramente el poseedor de estos bastones tenía alguna relevancia jerárquica dentro del grupo.

En 1997, a unos 80 metros de la entrada fue descubierto un gran friso de 25 metros de largo tapado hasta el momento por líquenes donde hay pintadas 24 figuras de color rojizo realizadas con óxido de hierro de la propia cueva: varias ciervas, un caballo, una cabra y otros elementos sin identificar de hace 20.000 años. Pudiera uno imaginarse que el comienzo del cine fue este friso que con la luz de las hogueras en el centro de la cueva habitada parecería una secuencia en movimiento. Algo verdaderamente maravilloso.

Arte natural de Cantabria “Cueva del Soplao”

De las cerca de 6500 cuevas que existen en Cantabria la mayoría de ellas accesibles, cabe destacar la joya de la corona la cueva del Soplao. Esta cueva es la gran apuesta de Cantabria en este momento y especialmente de su Consejero de Cultura, Turismo y Deporte el señor López Marcano Al igual que la capilla Sixtina del arte rupestre es Altamira, al Soplao le corresponde el privilegio de ser la capilla Sixtina de la geología.

Situada entre los municipios de Herrerías, Valdáliga y Rionansa, a unos 80 kilómetros de Santander capital, es una antigua mina de blenda y galena. Está considerada por los geólogos como una de las mejores del mundo por la cantidad de formaciones excéntricas o espelotomas antigravitacionales que posee, además de las impresionantes estalactitas y estalacmitas, es el lugar ideal para evadirse y dejarse llevar por la imaginación ante semejante belleza natural.

Otros lugares de ocio

Además de ver cuevas se pueden desarrollar otras múltiples actividades. Ahí van una muestra: en Santander, pasearse por el Sardinero, visitar el Palacio de la Magdalena, ver el Museo Marítimo, acercarse al Faro para ver al salvaje mar Cantábrico como rompen su olas sobre el acantilado, ir de tapas y de vinos por los alrededores de Puertochico, y muy cerca de la capital relajarse en las termas de Solares. También se puede visitar el Parque de Cabárceno con la mayor reserva de oso pardo de España o visitar alguna localidad como Carmona etc..

Dónde Alojarse

Cantabria cuenta con una amplia oferta de casonas, posadas y hoteles de primerísima calidad. En Santander, alojarse en el Hotel Bahía, centro neurálgico de la ciudad y con unos desayunos muy variados, con cortador de jamón y un buen salmón.

Gastronomía

Aperitivos: las famosas rabas, las anchoas en salazón de Santoña la ventresca de bonito, mejillones con tomate.

Platos marineros: la marmita –patatas con bonito-, las sardinas asadas, los jibiones encebollados, y sus mariscos y pescados a la plancha.

Platos de cuchara e interior: la típica olla ferroviaria, el cocido montañes -alubias con berza y sus sacramentos- y el cocido lebaniego –a base de garbanzos-.

Otros productos que reseñar: La ternera de Tudanca, los huevos caseros, embutidos de jabalí y venado en especial el salchichón a la pimienta de jabalí.

Los quesos

Quesos autóctonos como son los quesucos de Liébana, el queso Picón de Bejes-Tresviso y el ahumado de Áliva.

Postres

Los sobaos pasiegos, la quesada, la tarta de hojaldre y las tartas de queso.

Bebidas

Aunque están elaborando vinos tintos y blancos – el blanco esta muy logrado -tienen difícil competición con los vinos de Ribera y Rioja, totalmente asentados en los gustos de la gente. Como colofón los aguardientes en sus diferentes variedades de Orujo de Liébana.

Recomendaciones

La casa Nacho Gonzalez “La Bolera” en Ruente justo al lado de la Fuentona. Es la cocina de interior o de montaña esta muy bien sobre todo en la cocina tradicional. Cabe destacar las rabas, el pastel de morcilla con cebolla confitada, las alubias roja del Casar de Periedo y la ternera de Tudanca.

Restaurante Zacarias.Otra joyita al lado de Puertochico en la calle Hernán Cortes. Su propietario es el anfitrión perfecto para cualquier comensal. Pertenece a numerosas cofradías gastronómicas y siempre te hace agradable la cena con su don de gentes. Aquí siempre se va sobre seguro: nunca falla con sus platos típicos de Cantabria de primera calidad siempre bien elaborados como los maganos encebollados -jibiones encebollados-, tabla de quesos, las anchoas en salazón con pimientos del piquillo y la merluza en salsa.

Restaurante Sixtina.En la calle Sol 47 cerca de Puertochico. Este restaurante merece una mención muy especial, una cocina que mezcla la tradición con la modernidad llevada por la familia Rodríguez Gancedo con el hijo, que tiene un presente real y un futuro por descubrir; su preparación así lo avala, ya que ha trabajado nada más y nada menos con El Celler de Can Roca de Joan Roca, el Zuberoa de Hilario Arbelaitz y, por si faltaba alguien, el Mugaritz de Andoni Luis Aduriz referente mundial de la cocina moderna.

A Miguel Ángel Rodríguez Gancedo se le nota que esta muy orgulloso de su familia y le brillan los ojos cuando habla de su hijo, del cual lo hace con pasión. Y no olviden a su mujer, siempre discreta que hace unas croquetas de jamón obligatorias para el visitante. Para cierto tipo de cocina más moderna vale la pena encargarla, pues su carta se basa más en la cocina tradicional siempre tratada con un toque de técnica más moderna.

Datos de interés

Para Horarios y reservas de las diversas actividades consultar las siguientes direcciones:

www.cuevas.culturadecantabria.com
reservascuevas@culturadecantabria.es
902 999 222

www.museosdecantabria.com
www.parquedecabarceno.com
reservas: 942554080
www.turismodecantabria.com
901 111 112
Infocantur 902 210112
www.cantur.com